un escape relajante

Biofilia & Terrarios

Los terrarios nos permiten integrar elementos del mundo natural en nuestro entorno cotidiano. Cuando nos rodeamos de naturaleza, nuestros sentidos se despiertan. La vista del verdor, la tierra y las hojas se combinan para calmar nuestra mente y nuestro cuerpo fomentando la sensación de bienestar general.

La biofilia se define como la conexión innata que los seres humanos sienten por la naturaleza y las formas de vida. Describe una conexión profunda con el entorno natural que influye directamente en nuestro bienestar físico y emocional. Promoviendo  sensaciones de equilibrio y armonía.  Incorporar elementos naturales en hogares y espacios de trabajo, puede mejorar notablemente la calidad de vida. Reconocer la importancia del contacto natural no solo nos hace sentir mejor, sino que contribuye a un estilo de vida más equilibrado y consciente. 

Numerosos estudios sobre biofilia confirman que el contacto con la naturaleza tiene efectos positivos significativos en la salud física y mental. Las personas que interactúan regularmente con elementos naturales suelen experimentar mayor bienestar emocional, alivia la fatiga mental, reduce el estrés y la ansiedad, mejorando a su vez el estado de ánimo, potenciando la creatividad y las emociones positivas.

Integrando la biofilia en tu entorno diario te ayuda a tener una vida más equilibrada y saludable. Pequeños cambios pueden generar grandes beneficios para tu bienestar y tu relación con el espacio que habitas. 

Vivir en la ciudad a menudo implica un acceso limitado a espacios verdes y a la naturaleza. Los terrarios ofrecen una forma de traer un pedacito de naturaleza al interior, permitiendo disfrutar de los beneficios de las plantas. Esta conexión con la naturaleza puede tener efectos positivos en la salud mental y el bienestar.

En 1892, el entomólogo inglés y amante de la botánica Nathaniel Bagshaw Ward descubrió por primera vez los efectos de estos recipientes de vidrio sellados cuando un día observaba la evolución de una crisálida de polilla esfinge en un lecho de compost dentro de un frasco de vidrio.  

Ward realizó varios experimentos y descubrió que estos frascos proporcionaban el entorno perfecto para el desarrollo de diversas plantas. El vidrio las protege de los elementos externos, regula la temperatura y mantiene una humedad constante. Las plantas pueden realizar la fotosíntesis en su interior como lo harían normalmente, y el calor y el oxígeno que producen durante este proceso se condensan en la superficie del vidrio, creando pequeñas gotas de agua que riegan las plantas y generan un ambiente denso y húmedo. Esta humedad hace que muchas plantas tropicales y selváticas sean ideales para terrarios cerrados. 

Entusiasmado por su descubrimiento, junto a Robert Fortune fueron pioneros en el transporte y conservación de plantas tropicales por todo el mundo, desarrollando la Caja Wardian. Crearon un método para recolectar nuevas especies de plantas, recoger muestras y transportarlas en barcos conocidos como jardines flotantes.

Durante la época victoriana, en el Reino Unido y Europa Continental, empezaron a verse mucho estas vitrinas tipo Wardian en las casas como símbolo de estatus social, permitiendo a las personas tener estas nuevas plantas tropicales y helechos dentro de sus hogares con mucha más facilidad y sin demasiados cuidados.

Así fue como la moda de los terrarios creció y floreció. Los terrarios se han consolidado como un hobby minimalista y una tendencia de diseño de interiores. Hoy predominan los ecosistemas cerrados y autosuficientes en recipientes de cristal con diseños sofisticados y personalizados. Su atractivo reside en que traen un pedacito de naturaleza al interior, añadiendo un toque de vegetación a cualquier ambiente. Son especialmente populares entre quienes no disponen de espacio para un jardín completo, pero desean disfrutar de los beneficios de las plantas. Además, requieren poco mantenimiento, ofreciendo al mismo tiempo la belleza y la tranquilidad de un entorno natural